JILOTZINGO, México.- Habitantes del municipio de Jilotzingo se oponen desde hace tres años al megaproyecto inmobiliario, que consideran, es un ecocidio.
Y es que desde el año 2017, el expresidente municipal de Jilotzingo, Erick Javier Olivares Chávez, junto la actual alcaldesa, Evelin Mayén González, otorgan permisos desde el gobierno municipal para aprobar la construcción de Bosque Diamante.
Dicho proyecto inmobiliario pretende deforestar 200 mil árboles para construir 19 mil 985 viviendas y un desarrollo comercial de 12 hectáreas en un terreno de 238 hectáreas en el municipio.
Por ello, habitantes de Jilotzingo expresaron su inconformidad por los problemas que conlleva la construcción de este proyecto, además de los ya existentes.
“Hay peligro de que desaparezcan los bosques. Ya no tenemos agua, ¿cómo es posible que se autorice un fraccionamiento de 20 mil casas cuando hay sequía?” expresó un grupo de ejidatarios.
Los miles de árboles que se pretenden derribar se encuentran dentro del bosque de encino perteneciente a la Sierra del Monte Alto, colindante con Atizapán, Naucalpan y Huixquilucan.
Cabe destacar, que Jilotzingo cuenta con una población aproximada de 20 mil habitantes, donde casi la mitad de ellos se encuentra en condiciones de pobreza.
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